Vasos
Ninguno de los vasos de esta página tiene mango. Eso es lo único que filtra esta página, y te deja con la mitad más grande del surtido de tazas y vasos.
Sin mango, un vaso va donde una taza no: al soporte para vasos del coche, al bolsillo lateral de una mochila. Es la forma que la mayoría de la gente se lleva al trabajo. Si prefieres algo a lo que agarrarte, mira las tazas.
Características de los vasos
Un vaso no tiene asa, y por eso cabe donde una taza no entra: en el portavasos del coche o en un bolsillo lateral de una mochila. Lo sujetas con la mano, así que la doble pared hace doble trabajo. Lo caliente sigue caliente, y tus dedos ni se enteran.
Los tamaños varían mucho. Un vaso para espresso ronda los 120 ml, un lowball los 295 ml, y los vasos más grandes llegan hasta casi 900 ml para quien quiera pasar medio día con una sola carga.
La tapa determina el uso. Una tapa deslizante es para beber rápido, una tapa con pajita para bebidas frías. Muchos modelos son apilables.
Si aun así quieres un asa, echa un vistazo a las tazas. La vista completa está en tazas y vasos.