Pilas: combustible para tu linterna
Las pilas y los acumuladores son fuentes de energía indispensables para las linternas y los sopletes. La gama se ha ampliado considerablemente en los últimos años, pues donde antes se utilizaban principalmente pilas AA, AAA, C o D, ahora hay muchas opciones disponibles, adaptadas específicamente a diferentes aplicaciones y necesidades.
¿Cómo elijo la mejor pila para mi linterna?
La elección de la fuente de alimentación adecuada y un mantenimiento correcto te ayudarán a sacar el máximo partido a tu linterna. Siempre va a haber una solución que se adapte perfectamente a tus necesidades, tanto si buscas una pila duradera para un uso esporádico como una potente para usos más intensos.
Pilas alcalinas: ideales para un uso menos intensivo
Las pilas alcalinas son una opción perfecta como solución no recargable. Ofrecen un rendimiento excelente, funcionan con fiabilidad a bajas temperaturas, tienen una gran capacidad de almacenamiento de energía y duran mucho tiempo. Esto las hace ideales para un uso ocasional o como pila de repuesto en situaciones de emergencia.
Pilas recargables 18650: para usuarios intensos
Para los que utilizan la linterna con regularidad, las pilas recargables 18650 son una opción excelente. Estas potentes fuentes de alimentación ofrecen un rendimiento excepcional y son adecuadas para un uso exigente. También existen cargadores especiales para cargar estas pilas de forma fácil y rápida.
Consejos para el cuidado de las linternas: evita descargas profundas y prolonga la vida útil
¿Vas a estar sin utilizar tu linterna un tiempo? Sigue los siguientes pasos para optimizar la vida útil de la pila y evitar daños. Al guardar la linterna, afloja siempre un poco la tapa trasera. Esto evita una descarga profunda de la pila; incluso cuando la linterna está apagada, puede seguir consumiendo un poquito de energía. Una batería demasiado descargada no podrá volver a recargarse.
Si tu linterna tiene una pila incorporada que no se puede quitar, asegúrate de cargar la linterna cada 3-4 meses, incluso cuando no la estés utilizando. Esto no solo ayuda a prevenir la descarga profunda, sino que también contribuye a alargar la vida útil de la pila.
Para un mayor mantenimiento, si no utilizas la linterna durante un largo periodo de tiempo, es aconsejable extraer las pilas o acumuladores. Así, se evitan fugas y otros daños, manteniendo el aparato en las mejores condiciones y evitando gastos innecesarios. Si sigues estos consejos de mantenimiento tan sencillos, mantendrás tu linterna lista para usar siempre que la necesites.